Cómo mejorar la concentración: técnicas de respiración para entrenar el foco mental

¿Cuánto tiempo puedes trabajar sin mirar el teléfono?

Cinco minutos.

Diez.

Quizás veinte.

Después aparece una notificación, recuerdas algo pendiente, abres otra pestaña y, cuando quieres darte cuenta, llevas media hora haciendo cualquier cosa menos aquello que necesitabas terminar.

El problema no siempre es falta de disciplina.

Vivimos rodeados de estímulos diseñados para capturar nuestra atención.

Por eso la concentración se ha convertido en una habilidad cada vez más importante.

Y, como cualquier habilidad, puede entrenarse.

Tu atención es un recurso limitado

Cada vez que cambias de tarea necesitas volver a orientar tu atención.

Correo.

WhatsApp.

Instagram.

Una reunión.

Una llamada.

Otra pestaña.

Una notificación.

El resultado es que puedes pasar ocho horas trabajando y sentir que realmente no avanzaste tanto como esperabas.

La solución no consiste únicamente en trabajar más horas.

Consiste en aprender a controlar mejor tu atención.

La respiración puede ayudarte a entrenar el foco

Una de las ventajas de utilizar la respiración como herramienta de concentración es su simplicidad.

No necesitas una aplicación.

No necesitas un dispositivo.

No necesitas estar en un lugar especial.

Puedes utilizar tu propia respiración como objeto de atención.

Cuando diriges voluntariamente tu atención hacia el proceso respiratorio, tienes una tarea concreta:

observar.

Mantener la atención.

Detectar cuándo te distraes.

Volver.

Y repetir.

Ese proceso es precisamente parte del entrenamiento de la concentración.

Concentrarse no significa no distraerse

Este es uno de los errores más comunes.

Muchas personas creen que meditar o entrenar concentración significa conseguir una mente sin pensamientos.

No.

Tu mente se va a distraer.

La pregunta es qué haces cuando ocurre.

Si estás leyendo y tu atención se va hacia una preocupación, puedes darte cuenta y volver al texto.

Si estás trabajando y aparece la necesidad de revisar el teléfono, puedes reconocer el impulso y volver a la tarea.

La capacidad importante no es nunca distraerse.

Es volver rápidamente.

Una práctica sencilla para comenzar

Puedes probar este ejercicio durante cinco minutos.

Siéntate cómodamente y mantén la espalda erguida.

Lleva tu atención a la respiración.

No necesitas cambiarla.

Simplemente observa el proceso.

Siente la entrada y salida del aire.

Cuando aparezca un pensamiento, una sensación o cualquier distracción, reconócelo y vuelve a la respiración.

No necesitas luchar contra los pensamientos.

Solo volver.

Una y otra vez.

Cinco minutos diarios pueden convertirse en una forma sencilla de comenzar a entrenar tu capacidad de atención.

¿Por qué combinar respiración y concentración?

Porque ambas habilidades pueden complementarse.

La respiración proporciona un punto concreto donde colocar la atención.

La concentración entrena la capacidad de mantenerla.

Y el entrenamiento respiratorio permite además trabajar sobre diferentes estados, desde mayor activación y energía hasta estados de menor activación.

Por eso en DeRose Method la respiración no se trabaja de manera aislada.

Forma parte de un sistema que incluye más de 50 ejercicios respiratorios y más de 30 técnicas de meditación y mindfulness.

Concentración para trabajar mejor

Una mejor capacidad de concentración puede ser útil en prácticamente cualquier actividad.

Un programador necesita concentrarse para resolver problemas.

Un empresario necesita concentrarse para tomar decisiones.

Un estudiante necesita concentrarse para aprender.

Un deportista necesita concentrarse durante el entrenamiento.

Un músico necesita concentrarse durante una presentación.

No se trata de vivir desconectado del mundo.

Se trata de poder elegir dónde colocar tu atención.

El verdadero objetivo: controlar tu atención

La concentración no debería depender completamente de cómo esté tu día.

Si dormiste mal, si recibiste un correo desagradable o si tienes muchas cosas pendientes, tu atención probablemente se verá afectada.

El entrenamiento consiste en desarrollar herramientas para poder volver al foco incluso cuando las condiciones no son perfectas.

Eso cambia completamente la forma de entender la concentración.

No es un talento que algunas personas tienen y otras no.

Es una capacidad que puedes entrenar.

Breathwork para foco, energía y rendimiento

Las técnicas respiratorias pueden utilizarse con diferentes objetivos y forman parte de una metodología más amplia que incluye entrenamiento corporal, mindfulness, meditación y desarrollo de hábitos.

Si quieres mejorar tu capacidad de concentración, comenzar por entrenar tu respiración puede ser una excelente puerta de entrada.

Porque no necesitas buscar una herramienta nueva.

La llevas contigo desde que naciste.

Solo necesitas aprender a utilizarla.

¿Quieres aprender Breathwork?

En DeRose Method Chile puedes aprender diferentes técnicas respiratorias y descubrir cómo incorporarlas a tu rutina para trabajar tu foco, energía y gestión emocional.

Entrena tu respiración. Entrena tu atención. Mejora tu rendimiento.